Cuando una persona se prepara para una cirugía, una de las primeras dudas es si su corazón está lo suficientemente estable para soportar. Esto es exactamente lo que analiza el riesgo quirúrgico cardiovascular: la probabilidad de que ocurran complicaciones cardiacas antes, durante o después del procedimiento. En este primer paso se responde la intención del usuario: saber qué es, cómo se evalúa y qué tan importante es este análisis preoperatorio.
La evaluación del riesgo cardiovascular es hoy uno de los pilares más importantes de la medicina preoperatoria, porque permite anticiparnos a complicaciones, optimizar al paciente y asegurar que la cirugía se realice con la mayor seguridad posible.
¿Cuál es el riesgo quirúrgico cardiovascular?
El riesgo quirúrgico cardiovascular corresponde a la probabilidad de que un paciente presente eventos como arritmias, infarto, insuficiencia cardiaca o complicaciones hemodinámicas durante el período perioperatorio.
Este riesgo no solo depende del estado del corazón, sino también del tipo de cirugía, la condición general del paciente y su capacidad funcional.
En términos sencillos: es el análisis que nos dice qué tan preparado está el corazón para enfrentar el estrés de una intervención quirúrgica.
Importancia de evaluar el riesgo quirúrgico cardiológico
La evaluación del riesgo quirúrgico cardiológico permite:
- Evitar complicaciones graves, como infartos o arritmias perioperatorias.
- Determinar si la cirugía puede realizarse con seguridad o si conviene postergar para estabilizar al paciente.
- Optimizar la medicación previa a la cirugía, sobre todo en personas con hipertensión, insuficiencia cardíaca o enfermedad coronaria.
- Planificar el tipo de anestesia, el nivel de monitorización y los cuidados postoperatorios.
- Evitar exámenes innecesarios, ya que solo se solicitan pruebas que puedan cambiar la decisión clínica.
En resumen, la evaluación cardiológica preoperatoria es esencial para minimizar riesgos y asegurar un procedimiento más seguro.
¿Cómo se evalúa el riesgo quirúrgico cardiovascular?
La evaluación sigue una estructura que combina examen clínico, riesgo de la cirugía, capacidad funcional y estudios complementarios. Esta es la metodología utilizada por los equipos médicos más actualizados.
1. Historia clínica y examen físico
Es el primer paso y, a menudo, el más valioso.
Incluye:
- Antecedentes de infarto, angina, insuficiencia cardiaca o valvulopatías.
- Presencia de síntomas como fatiga, disnea, palpitaciones o dolor torácico.
- Control de enfermedades como hipertensión, diabetes, obesidad o enfermedad renal.
- Revisión de la medicación actual y ajustes necesarios antes de la cirugía.
Un buen examen físico permite identificar signos de descompensación cardiaca y orientar la necesidad de pruebas adicionales.
2. Estratificación del riesgo clínico y del riesgo de la cirugía
La evaluación combina factores del paciente y del procedimiento.
a) Riesgo clínico del paciente
Los pacientes se agrupan según:
- Edad
- Historia cardiovascular
- Capacidad funcional
- Enfermedades crónicas
- Presencia de factores de riesgo (tabaquismo, hipertensión, diabetes, etc.)
Esto ayuda a clasificarlos en:
- Bajo riesgo
- Riesgo intermedio
- Alto riesgo
b) Riesgo inherente a la cirugía
No todos los procedimientos implican la misma carga cardiovascular.
Tabla orientativa:
| Tipo de cirugía | Nivel de riesgo | Ejemplos |
| Bajo | <1% de complicaciones | Cirugía de catarata, cirugía menor dermatológica |
| Intermedio | 1–5% | Cirugía abdominal, ortopédica, urológica |
| Alto | >5% | Cirugía vascular mayor, cirugía aórtica |
c) Riesgo combinado
La unión del riesgo clínico + riesgo de la cirugía permite definir:
- Si la cirugía puede realizarse de inmediato
- Si requiere optimización previa
- Si se necesita mayor monitorización en el postoperatorio
- Si es necesario realizar pruebas cardiológicas adicionales
3. Evaluación de la capacidad funcional
La capacidad funcional se mide en METs (unidades de gasto energético).
Es uno de los mejores predictores de seguridad quirúrgica.
| Capacidad funcional | METs | Significado |
| Excelente | >10 | Puede hacer deportes intensos |
| Buena | 7–10 | Subir escaleras sin dificultad |
| Aceptable | 4–7 | Caminar 4 cuadras sin parar |
| Baja | <4 | Dificultad para actividades cotidianas |
Si un paciente tiene buena capacidad funcional y no presenta síntomas cardiacos, es posible que no necesite más pruebas.
4. Pruebas complementarias
Estas se solicitan sólo cuando el examen clínico lo indica.
Electrocardiograma (ECG)
- Útil en mayores de 45–50 años o con antecedentes cardíacos.
Ecocardiograma
- Se solicita cuando hay sospecha de insuficiencia cardiaca o valvulopatías.
Pruebas de esfuerzo o pruebas de imagen cardíaca
- Indicadas cuando la capacidad funcional es baja o el paciente presenta síntomas sugestivos de isquemia.
Marcadores cardíacos (troponina)
- Útiles en cirugías de alto riesgo o pacientes con enfermedad cardiaca significativa.
Factores que aumentan el riesgo quirúrgico cardiovascular
| Factor | Por qué aumenta el riesgo |
| Infarto previo | Indica enfermedad coronaria significativa |
| Insuficiencia cardíaca | Mayor probabilidad de descompensación |
| Diabetes | Asociada a daño micro y macrovascular |
| Enfermedad renal | Aumenta riesgo de isquemia y arritmias |
| Edad > 70 años | Menor reserva fisiológica |
| Valvulopatías moderadas o graves | Riesgo hemodinámico |
Cómo reducir el riesgo quirúrgico cardiovascular antes de una cirugía
- Control estricto de la hipertensión.
- Optimización de la glucosa en diabéticos.
- Suspender o ajustar medicamentos cuando sea necesario.
- Dejar de fumar al menos 4 semanas antes.
- Realizar una evaluación con cardiología si hay síntomas activos.
- Mantener una buena capacidad funcional mediante actividad física supervisada.
Preguntas frecuentes sobre el riesgo quirúrgico cardiovascular
1. ¿Toda persona necesita evaluación cardiológica antes de una cirugía?
No. Sólo la requieren quienes tienen enfermedades cardiovasculares, síntomas, factores de riesgo significativos o quienes serán sometidos a cirugías de riesgo intermedio o alto.
2. ¿Una cirugía puede suspenderse por un mal riesgo cardiovascular?
Sí. Sí el riesgo es alto y el paciente está inestable, es más seguro optimizarlo antes de operar.
3. ¿Un paciente hipertenso siempre tiene mayor riesgo?
Depende del control. Un hipertenso controlado tiene un riesgo mucho menor que uno descompensado.
4. ¿Quién decide si una cirugía puede realizarse?
La decisión es conjunta entre el anestesiólogo, el cirujano y el cardiólogo, evaluando el riesgo-beneficio.
5. ¿Qué pasa si el paciente tiene baja capacidad funcional?
Puede requerir pruebas adicionales como ecocardiograma o prueba de esfuerzo para evaluar la reserva cardiaca.
En Medicina Crítica SAC contamos con especialistas en evaluación preoperatoria, que realizan una estratificación completa del riesgo quirúrgico cardiovascular, adaptada a cada paciente y tipo de cirugía.
Si necesitas una evaluación preoperatoria confiable, rápida y con estándares internacionales, podemos ayudarte a garantizar que tu procedimiento se realice con la mayor seguridad posible.
